¿Quién no ha imaginado nunca su trabajo ideal? Acerca del Job Crafting


14 Jan
14Jan

¿Quién no ha fantaseado alguna vez con el trabajo de sus sueños? Es muy probable que la implicación a esta pregunta haya rondado tu cabeza en algún momento en el que desempañabas un trabajo especialmente desagradable dentro de tu empresa. Seamos honestos, no estamos hechos para realizar todas las tareas que en principio se ha encomendado a nuestro puesto de trabajo, siempre habrá algo que deseemos hacer menos, alguún encargo que realizemos con menos pasión que el reso. La verdad es que esto podría cambiar si somos capaces de rediseñar nuestro trabajo actual. Esta adaptación del puesto de trabajo para que el empleado pueda ocuparse de otras necesidades más acorde a sus capacidades en la empresa, se ha venido denominando desde hace ya unos años “Job Crafting” (cuya traducción literal vendría a ser algo así como “creación del trabajo”). 

El concepto, en realidad, no es nuevo. Tal y como explica un artículo de la revista Fast Company, titulado «Why innovative companies like Google are letting employees craft their own jobs«, la idea nace a raíz del estudio desarrollado en 2001 por dos investigadores de la Universidad de Michigan, los profesores Jane Dutton y Amy Wrzesniewski. Centrándose en el estudio de funciones consideradas en principio más duras y farragosas (limpieza, hostelería,...), descubrieron cómo la experiencia Job Crafting afectaba al desempeño de las labores de una parte del personal del hospital Midwestern. Se encontraron con el caso de que el grupo de trabajadores que había diseñado su propio puesto de trabajo afrontaba su tarea de una manera más motivada y diferente al grupo que no había pasado por ese proceso. Se dejaban de ver asímimos desarrollando una tarea poco atractiva y sin sentido, sino que, se sentían de hecho parte imprescidnible del sistema de salud del hospital, trabajando de cara al paciente y focalizados en su recuperación.

“We got very captivated by how even in a job that was very restrictive, the cleaners had tons of rooms they had to clean in a very short period of time so they have very little discretion over the number of tasks they had to get done,” estableció Dutton. “To make it more meaningful for themselves, they would do all types of little things to help the patients and the patients’ families”. 


El Job Crafting, o creación del trabajo, es una técnica de trabajo que pretende dar un enfoque al empleo a través de la adaptación a la forma de ser de cada persona. de manera que la empresa sea el elemento que se amolde a nuestra manera de trabajar, a nuestros puntos más fuertes, aquellos donde destacamos y nos volvemos más eficientes y productivos. Por tanto, el Job Crafting es una herramienta centrada en el empleado, en sus intereses, fortalezas, y habilidades sociales, con vistas a conseguir que con la aplicación de esta herramienta se cosechen los éxitos deseados. La empresa Randstad, multinacional líder en Recursos Humanos, ha establecido una serie de ventajas obtenidas de la utilización de este método. Estos son los principales puntos que viene a señalar: 

  1. La persona tiene la sensación de que es dueña de su trabajo. No todo se resuelve desde arriba dentro de una relación vertical que pretende hacer del trabajador un mero sujeto con la única misión de cumplir órdenes. 

  2. El trabajador es capaz de hacer que sus intereses y valores se adapten eficazmente a los de la empresa, encontrandole así la persona un sentido a su actividad profesional que repercutirá en su propia satisfacción. 

  3. Fomenta una actitud activa en el sujeto que desempeña el trabajo, lo que incrementa la innovación en el desarrollo de la tarea, y con ella los resultados cosechados. 

  4. Si hacemos lo que nos gusta, el compromiso del trabajador con la empresa tenderá a aumentar al mismo ritmo que lo hace su satisfacción personal. 

  5. El sentimiento de grupo, la sensación de que formamos parte del equipo, aparecerá en tanto en cuanto los lazos y las relaciones maduren en el tiempo. 

En muchas ocasiones, los empleados no son conscientes de que la demanda de talento dentro del mercado no les debe hacer conformarse con cualquier puesto, sino que más allá, son las empresas las que están obligadas a luchar por asegurarse el talento dentro de su organización. Son este tipo de personas las que marcan las diferencias entre el éxito del objetivo logrado, o el fracaso de una empresa. 

La consecución de la fidelización del talento dentro de nuestra empresa, se vuelve una tarea más sencilla a través de la aplicación de técnicas como las de Job Crafting. Así, empresas que se atrevan a hablar de horario flexible, flexibilidad laboral, permisos, trabajo desde casa, se convierten en compañías innovadoras con alta tendencia a contar con personas de más valía entre sus filas. Por eso, las compañías que comprendan que las necesidades de sus trabajadores varían en cuanto nuestras circunstancias personales lo hacen (la mayoría cambiamos nuestras prioridades al paso del tiempo, maduramos), serán capaces de adaptarse mejor a su fuerza de trabajo y obtener unos resultados mucho más positivos en un corto espacio de tiempo. Tras lo dicho, puede quedar claro que conjugar la herramienta Job Crafting con otros métodos como el del Employer Branding, facilitan la fidelización del talento valioso y se conjugan como dos elementos imprescindibles para encarar esta tarea tan relevante para las empresas que pretenden ser innovadoras y atractivas. Es hora de atraer y retener al buen talento. 

¿Qué tipos podemos localizar? Tres áreas del Job Crafting

Dependiendo de las personas y de las circunstancias concretas donde se aplique, este concepto puede ir modificándose hasta adoptar formas precisas. 

  1. Task Crafting: Basándonos en las capacidades personales de cada profesional, las responsabilidades de cada empleado son variadas adoptándolas a sus circunstancias y características concretas; por ejemplo, agregando y eliminando tareas, o acortando el tiempo y el esfuerzo que se le exigue a cada una.  

  2. Relational Crafting: Es cuando se genera un impacto positivo entre los sujetos de una misma empresa que deciden interactuar con personas de su entorno laboral. Este caso se da en equipos creativos de moda en los que se produce una intercatuación real entre los diseñadores y los vendedores cercanos al cliente y a sus preferencias. 

  3. Cognitive Crafting: Cambiar la mentalidad es imprescindible para conseguir que el trabajador deje de ver la labor a realizar como una carga pesada y rutinaria. Para eso es imprescindible que los equipos de Recursos Humanos diseñen reuniones y sesiones que permitan a los trabajadores pergeñar el sentido de sus acciones y encajarlas dentro de un todo mucho más global.


A continuación podrás ver el video en el cuál la propia Amy Wrzesniewski explica el método que siguió durante su investigación y las conclusiones a las que llegó. 


PINCHE AQUÍ para acceder al post de OpenHR donde explicamos el método "Employer Branding".